¿Cómo llegamos a esto? Conoce la Gringa Hawaiana

La historia de muchos platillos típicos mexicanos es fascinante e incluye ingredientes, tradiciones y sabores de muchas partes del mundo, fusionándose de forma imaginativa, dando resultados asombrosos, como el caso de la gringa hawaiana. Para llegar a esta joya de la comida rápida mexicana se necesitaron milenios de tradición, un migrante inventivo, unas rubias quisquillosas y la invasión de fast food americano.

Los tacos, platillo omnipresente en la gastronomía mexicana, es un concepto bastante ambiguo y adaptable: en sí, cualquier tortilla de maíz o trigo que contengan un alimento podría llamarse un taco. Sin embargo, existe recetas clásicas como los tacos dorados, los de canasta, entre muchos, muchos otros.

¿Cómo llego el taco a fusionarse con el dönner o gyro? Con la caída del Imperio Otomano, arribaron a nuestro país muchos migrantes del levante, que trajeron con ellos, el tradicional aparato conocido como trompo; se sabe que la creación mexicanizada, con carne de res o cerdo y el marinado en adobo surgió en la ciudad de Puebla, extendiéndose rápidamente por todo el país; se puede decir que una visita México está incompleta si no incluye una sesión de tacos al pastor.

Un par de jóvenes norteamericanas (a los vecinos del norte en México les llamamos gringos), que gustaban de los tacos al pastor, le pidieron al parrillero que se los sirviera en tortillas de harina y con queso; rápidamente se popularizo esta variante, los clientes pedían “lo de las gringas” y así fue bautizado este calórico platillo.

Parecería que en este momento vamos a cambiar de tema, pero solamente nos desviaremos un poco para aterrizar ante nuestro original platillo: cuando italianos o argentinos se enteran de que la pizza más popular en México es la hawaiana (con piña y jamón) se siente horrorizados; sin embargo este estilo, importado de los Estados Unidos se ha popularizado mucho en nuestro país, teniendo variantes como la hamburguesa hawaiana y hasta la mexicanísima tora, tiene su versión dulzona con piña en almíbar.

¿Adivinan a dónde vamos? Hoy llegué a mi taquería consentida en mi colonia y como de costumbre, me senté en la barra frente a la parrilla, mi sorpresa fue ver salir cuatro órdenes gringas con una rebanada de jamón y pedazos de piña en conserva; no lo pude evitar, pedí la mía y el sabor me sorprendió: el gusto ahumado y complejo del adobo del pastor combina muy bien con la frescura del jamón y la fruta, en el tiempo que permanecí cenando, otras seis ordenes como la mía fueron despachadas, al parecer son todo un éxito.

¿la gringa hawaiana llegó para quedarse? parece que sí, lo que demuestra que la gastronomía mexicana es una inmensa receta, aún en proceso de elaboración.

Taquería El Carboncito

Filadelfia 158, Nápoles